Historia de Las Torres de Alocaz

Durante la decadencia del Imperio romano se había producido una evolución importante en el mundo urbano. Muchas ciudades ven descender su población por huida al campo en búsqueda de mejoras (que la ciudad bajoimperial es incapaz de proporcionar). Además paulatinas crisis demográficas (por hambres, epidemias y ataques) potencian el papel rural, ya que las villas son capaces de ofrecer mejores respuestas por su carácter organizado. El cristianismo, por las mismas razones, de orden y organización, se ha hecho imperante frente a la libertad (o arbietrariedad del paganismo), en una época que requería calma ante la incertidumbre. En estos momentos Assido (Medina Sidonia, CA) se configura como centro militar y religioso (frente a la antigua Gades (Cádiz, CA) que casi desaparece del marco civil).

El antiguo camino (Vía Augusta) que comunicaba Hispalis-Gades deja de tener importancia a favor del camino Hispalis-Assido. Uno y otro pasan por Torres Alocaz y situaban aquí una importante mansión para el viajero. Pero la población, como digo, está muy reducida respecto a otros momentos y la mayor atracción debe encontrarse en alguna iglesia que atraiga a la población rural cercana. De hecho hay restos de una villa o iglesia aún no dañada por los arados, donde he visto sillares y ladrillos de barro decorado con cruz cristiana.

La gran crisis demográfica sucedida años permiten la entrada de las ordas destructuras musulmanes. Sobreviven pocos yacimientos respecto a otras épocas, en concreto los grandes latifundios que serán la pauta en esta parte de Al-Andalus. Los propietarios de estos lugares en muchos casos se convertirán paultinamente a la nueva religión por imposición económica (ya que un cristiano no podía mantener siervos musulmanes, con lo que pronto constituyó la manera de evasión de muchos siervos cristianos, la conversión al Islam).

¿Cuál fue la situación de Alocaz durante época islámica?. Sabemos por restos medievales que tuvo vigencia el emplazamiento, por aquel entonces denominado Alaquas/Aloquas que aunque bien puede leerse como ‘los arcos o el mercado’ según el autor a tratar, muestra mucho parecido con el nombre antiguo Ukia, Al-ukia-z > Alukiaz > Alocaz. Si bien, habría que esperarse una palatización que no se cumple.

La población cristiana que sobrevive a la persecución del siglo IX debió abandonar el lugar. Desde entonces Alocaz es un centro musulmán, al mismo nivel que otros cientos de núcleos pequeños dispersos por la geografía andaluza. Hay que diferenciar el tratamiento que daban las autoridades musulmanas (o lo que estas podían entender como ciudad) y lo que hasta entonces había sido imperante en la sociedad bética cristiana. Bajo la cultura romana la ciudad se regula bajo leyes e instituciones públicas con conciencia de Estado, la ciudad en sí misma es una miniestado. Mientras que para la cultura islámica el centro urbano tiene un carácter abierto de grupo humano articulado bajo la figura de un gobernante, situación que la Baja Edad Media potencia frente a la mentalidad latina.

Alocaz islámica es un centro comercial, militar o bien religioso que no pudo tener un crecimiento mayor del que tuvo en época romana. Perteneciente al iqlim de Al-Fahs, con posible capitalidad en El Casar (Al-Qazr, antigua Salippa > Salpa = Salpensa).

Idrisí, la menciona en el camino por tierra a Isbilya (Sevilla), pasado el monte Mont (Cerro de Gibalbín ¿?).

Bajo poder Almohade (más que en el período almorávide) debió construirse algún elemento defensivo en el lugar, quizás la torre poligonal proceda de este momento. Se hace difícil verificar la antigüedad de tal monumento, no obstante, la naturaleza del mismo difiere por cuanto las torres eran ciegas (no tienen cámaras interiores) tan habituales en las demás construcciones.

1240
La capitulación del lugar, por pactos con el rey don Fernando, debió realizarse años antes de la caída de Sevilla. De esta forma se les permitía la permanencia en el lugar (asimismo sucedía en Écija, Morón, Cote, Lebrija). En su toma participan 12 capitanes con sus ayudantes y a la cabeza de todos, Domingo Muñoz (recibe 20 yugadas en Alocaz), Fernán Ibáñez de Mendoza (recibe 15 yugadas de pan sembrar) y don Gil (30 yugadas de pan sembrar en Alocaz).
1248
Cae Sevilla sin condiciones, obligando el rey a que la población (descendiente de hispanoromanos convertidos al Islam) abandonen el lugar. La preocupación en la población musulmana rural, era evidente ya que se encontraban en una situación débil y en cualquier momento podían sufrir igual destino que los de la metrópoli.

En determinados lugares se les da tierra a caballeros y servidores del rey a modo de apremio.

‘Alfonso X había dado a los monjes del monasterio de Iranzo, entre otras propiedades, viñas y olivos en Alocaz, lugar situado a unas cinco leguas de Sevilla, en el término de Facialcázar. (Libro Blanco de Iranzo, AHN, ms. 563, f. 49v, se desplazaron a Andalucía dos monjes, que iniciaron la explotación de la finca, llegando a edificar una capilla dedicada a San Bernardo. Pero la amenaza de los moros les obligó a abandonar, y “por tanto, non podiendo labrar en Aloquaz, uiniéronse”.
1264
La población rural es incentivada a rebelarse contra el yugo cristiano. Apagado el foco rebelde, el rey determina que lo más idóneo es que también abandonen el lugar como lo habían hecho los pobladores de Sevilla. La despoblación es tal que habría que viajar al segundo milenio antes de Cristo para encontrar paralelos semejantes. La situación es más cruciante si entendemos que el reparto de tierra por Fenando III y Alfonso X no supuso repoblación real, ya que la mayoría de las tierras pronto se venden y acumulan en manos de latifundistas. Posteriormente los interminables conflictos en la frontera como circunstancias internas (crisis económicas, demográficas y guerras civiles) dificultan aún más la repoblación.
1275-1285
Ataques benemires apoyados por acuerdos con el rey de Granada.
1285 (5 mayo)

Entre los términos de Sevilla, Alfonso X nombra a Alocaz.

Pasan las tropas de los benemires trayendo despoblación y destruccción. ’...en 5 de mayo (ataques) contra el sector Sevilla-Carmona por Abu Ali Al-Mansur b. Abd al Wahid nieto del emir Ya’qur, quien saliendo indudablemente de jerez con 1.000 caballos fue a hacer la plegaria de al-‘asar, o sea, algo después del mediodía, en un yibal (Torres Alocaz?)..., y llegó al ponerse el sol, es decir, hacía las 8 y media de la tarde del propio día 5, al puente debajo de Al-Aqwas...’

1310 (13 septiembre).
Orden de Sevilla para reedificar el castillo. (Posiblemente debidas a los ataques de los benimeres y al paso de los años, como sucede en Alcantarilla).
1315

Alcaide Martín Fernández, según Morales, propietario de las tierras aledañas (la viuda vende las posesiones a Alfonso de las Casas).

1344
Reordenación que efectuó el Rey, indicando que eran dieciocho las tenencias en las que Sevilla daba alcaides, entre ellos Locaz (Alocaz).
1366
El rey de Granada, Mohamed V, toma Utrera donde se habían ido a refugiar los habitantes de torres y castillos cercanas, entre ellos, posiblemente los de Alocaz.

Dice Rodrigo Caro: ‘...fue, pues, este lugar de Facialcázar (Cerro El Casar en el camino a El Coronil) de los que tenían los moros cuando se ganó Sevilla y su tierra; y tal que, expelidos ellos, lo habitaron cristianos y tuvo su iglesia, pila de bautismo y todo lo demás que suelen tener los lugares de cristianos; más la vencindad de los moros de Ronda y las ordinarias correrías que hacían cada día, les obligó a desampararlo y avencindarse a Utrera, lugar mayor y más habitado. Esto no sólo avino a este despoblado, sino al lugar de Alaguas (Alacoz), Alcantarilla, Sarro y otros, que todos quedaron yermos por la dicha causa, recogiéndose los vecinos a Utrera; de modo que el gran término que hoy posee y tiene esta villa de más de trescientos años a esta parte, se compuso de todos los lugares, quedándose los beneficios y dezmerías todavía con sus antiguo uso de términos y nombres...’.
1377
orden de reparación del castillo. El mayordomo Juan Rodríguez de Hoyo, y Juan Ruíz tesorero real.
1380 (12 junio).
Cuenta que dio maestre Antón de la cal que hizo para el reparo del castillo de Alocaz .
1382 (febrero).
Las obras duraron 5 años.
1386 (15 julio).
Mandamiento de Sevilla para pagar 100 maravedíes a 8 maestros albañiles que fueron a ver la obra que la Ciudad mandó hacer en el castillo de Alocaz, que se había sacado a destajo. Según Morales, se llevó materiales desde Utrera y Las Cabezas. Alocaz es un desploblado.
1394 (abril).
Juan de las Casas al frente del castillo con ocho jinetes, por peligro de moros.
1400 (24 agosto).
Sevilla manda pagar a Alfonso Fernández de Melgarejo, 3.000 maravedíes por la tenencia del castillo.
1406 (19 noviembre).
Se manda pagar a Juan Fernández de Melgarejo, 3.000 maravedíes por la tenencia del castillo (comenzó a ser alcaide el 1 de abril).
1408 (2 noviembre).
Se manda pagar a Alfonso Fernández de Melgarejo, 3.000 maravedíes por la tenencia del castillo.
1410 (2 julio).
Se manda pagar a Juan Flores, 2.000 maravedíes por la tenencia del castillo.
1411 (27 marzo).
Mandó Sevilla que el mayordomo diese al jurado Fernando Díaz 500 maravedíes, los cuales había de llevar y entregar a Miguel Gómez y a otros siete hombres que con él estaban en el castillo de Alocaz.
1412 (16 marzo).
La Mesta tenía interés en hacerse con el castillo, cláramente por su valor estratégico como Alcantarillas. Se le manda pagar a Antón Sánchez 3.000 maravedíes por la tenencia del castillo (era alcaide de Alocaz y de la Mesta). En ese momento pertenecía a Sevilla.
1412 (28 abril).
Sevilla ordena que en el Corral de los Olmos, obras en el castillo y que pasado ocho días, presente las actuaciones en los oficiales de la Ciudad, para que resolviesen lo conveniente, comunicándolo también a la villa de Utrera, por si hubiese en ella quien quisiera tomar dichas obras. (fíjese que Utrera aparece como lugar de referencia a la hora de pedir mano de obra pero no como poseedora del territorio.
1412 (20 septiembre).
Sevilla da a conocer las obras necesarias. Se pone en subasta pública y se otorga el trabajo a Alfonso Martínez, por la cantidad de 55.000 maravedíes.
1412 (22 septiembre).
El mayordomo Alfonso Martínez, albañil, recibe los 55.000 maravedíes, cantidad de la reparacion, la torre se encontraba en muy mal estado. En el momento se le pagaron 40.846 maravedíes y 2 cornados.
1413 (8 noviembre).
Se manda que se entreguen el 2/3 del dinero (pago en tres plazos).
1415 (20 diciembre).
Se manda pagar a Antón Sánchez, 500 maravedíes por tenencia del castillo (cargo desde el 1 de abril).
1416
Se le termina de pagar al albañil los 14.153 maravedíes y 4 cornados restantes.
1419 (20 diciembre).
Para que diese a Lope de Cáceres, alcaide del castillo de Alocás, 1.500 mrs. Por la retenencia.
1421 (10 febrero).
Para que se le diese a Fernán García de Cáceres, vecino de esta Ciudad, 1.500 mrs. Por la retenencia del castillo de Alocás.
1421 (7 noviembre).
Se mandó que se le diese a Pedro Ortiz, hijo de Diego Ortiz, veinticuatro, alcaide del castillo de Alocás, 3.000 mrs. por la tenencia del mismo.
1429 (14 octubre).
Se mandó que se le diese 3.000 mrs. a Fernán Peraza, alcaide de Alocás, por un año pagándoselos en la renta del almojarifazgo de dicho lugar, y si no cupiesen en ella en las de los lugares comarcanos.
1440 (29 junio).
Se practica el deslinde entre las tierras de Alocaz y Gómez Cardeña, llevado a cabo por las justicias de Las Cabezas de San Juan y Guillén de las Casas.
1471-1474.
Se produce la guerra civil entre partidarios de la casa de Arcos y la de Medina Sidonia, donde se toman villas, torres y castillos. Conseguida la paz los nobles se niegan a devolver a la ciudad de Sevilla (legítima dueña), las posesiones incautadas, incluso con intención de pedir el pago de las tenencias a allegados suyos. La posesión de estos enclaves favorecía el control de sus amplios latifundios muy cercanos a los monumentos.
1480
El castillo, según Morales, entra en posesión de la casa de Ribera.

Desde luego doña Catalina de Ribera (viuda y 2ª mujer de don Pedro, hijo de don Fadrique Enríquez) compra a Beatriz Malaver (viuda de Guillén de las Casa) el 14 de mayo de 1494, el donadío de Gómez-Cardeña, la vega de Vercel, Zarracatín y El Alguacil (además de otros como Las Aguzaderas). Es decir se hace dueña de los cortijos colindantes a Alocaz.

1505.

Se funda el colegio de Santa María de Jesús (origen de la Universidad de Sevilla) con el dinero proveniente del Pontificial de Alocaz y Gómez Cardeña..

1760.
A cinco leguas de Utrera, con tierras en términos de Las Cabezas y de Utrera y superficie de 812 aranzadas de secano, labradas al tercio, y con los siguientes linderos: al Este (mejor decir Oeste), Las Cabezas de San Juan; al Norte, cortijo de don Joaquín de Ibarburu (Vercel); y al Sur Gómez Cardeña (al Este mejor). Perteneciente a don Francisco de Paiba y Torres Ponce de León, vecino de Sevilla, con finca cerrada y acotada.

Posteriormente tenemos datos que señalan al lugar como lugar de paradas de viajeros, como sabemos esto es algo habitual en el lugar desde hacía siglos.

1776-1794
...una pésima noche sobre costales de paja...(Ponz, A. Viage de España, vol. XVIII, pp.67. y ss. extraído de José Jurado Sánchez, Caminos y Pueblos de Andalucía, s. XVIII, Sevilla, 1989, pág. 29).
1810 (19 febrero).
‘En Cabildo de la fecha, Cristóbal Pajarín, Maestro de Postas de la parada de las Torres de Alocaz, solicitaba que se le habilitase de cuatro a cinco caballos por intermedio del Comandante Reding, al que se acordó informar “lo imposible que es a este Ayuntamiento (de Utrera) proporcionar los cinco caballos que se piden, pues es público y notorio que hasta “los padres han sido sustraídos por las tropas francesas”; no obstante lo que le Ayuntamiento quedaría a la mira para adquirir las caballerías que parecieran aptas para el servicio de postas. (pág. 93)
1810 (26 abril).
Las remesas de trigo fueron sorprendidas por insurgentes en las Torres de Alocaz y robadas, no llegaron a Jerez. Consistía en una partida armada de hombres armado y robaron las dos últimas partidas de trigo remitidas en 28 carretas. (pág. 102).
1982
...'Fragmento de pedestal de mármol blanco, que no ha conservado ninguno de sus márgenes y adopta una forma irregular; ha sido reutilizado como sillar en la construcción de la torre árabe existente en Las Torres de Alocaz, y su cara epigráfica ha sufrido fuerte erosión. Fue encontrada, al derrumbarse en 1982 parte de la torre árabe, entre los escombros, donde la vismo y fotografiamos en 1984.
2004
Nuestra visita al lugar

Hernández Giménez, F. Estudio de Geografía-Histórica española. XII, Ragwal y su itinerario de Musa de Algeciras a Mérida. Al Andalus XXVI, (1961), pág. 135.

Manuel González Jiménez. La repoblación de la zona de Sevilla durante el siglo XIV. Universidad de Sevilla, (1993). 2ª eds. (pág. 29). Datos de los monjes de Irianzo.

Francisco Collantes de Terán. Inventario de los Papeles del Mayordomazgo del Siglo XV. Tomo II: 1417-1431. Sevilla. 1980.

Manuel Morales Alvárez. Notas para la Historia de Utrera. Utrera. 1981. pág. 302.

Ortiz de Zúñiga. Anales de Sevilla. Edición de 1998. Sevilla. Alocaz en:

Tomo 1, 1284, punto 8, pág. 358.
Tomo 2, 1344, punto 6, pág. 114.
Tomo 3, 1505, punto 6, pág. 204.

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